Saludo del Hermano Mayor
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Historia

Aunque tanto la devoción a Santa María del Águila como su iglesia se remontan al siglo XIII, la Hermandad no se funda hasta finales del siglo XIX. Desde que en 1262, el templo recibió los fueros y privilegios de "iglesia mayor", la primera y principal parroquia estuvo bien dotada económicamente y cuidada por sacerdotes que atendían tanto el culto como la conservación del edificio y ajuar litúrgico. Pero en 1791, perdió el fuero de "iglesia mayor" en favor de Santiago, lo que supuso la pérdida del culto diario quedando solo en uso para la celebración exclusiva de los cultos a la Virgen del Águila.

En 1830 hubo un nuevo paso atrás en la estética de la iglesia y su entorno, al quedar ubicado el nuevo cementerio municipal por el lado norte del templo. La desafortunada obra civil ocultó la vista exterior del ábside adosando nichos a los sillares, quedando así urbanisticamente asfixiado en su parte más noble y monumental. Desde la apertura del nuevo cementerio, la iglesia quedará para atender los servicios mortuorios. Poco después, el progresivo abandono del cementerio dará un aspecto tétrico y lúgubre, impropio de tan hermoso y extraordinario lugar.

Desde 1850 los Cultos a la Virgen eran organizados por una devota alcalareña llamada Dña. María Antonia Calderón González, encargada sobre todo de recoger las limosnas, adecentar el altar y asear la iglesia; a diferencia de otras señoras benefactoras, Doña María Antonia era humilde y de limitados recursos económicos; por ello, su dedicación tenía mas mérito. Sin embargo, la actuación y entrega de una sola mujer era insuficiente, tanto ello, como el estado de soledad y descuido del edificio, inspiró a los sacerdotes de Alcalá la fundación de una Hermandad.

D. Fdo. Díaz García La Hermandad de Santa María del Aguila se erige canónicamente en la iglesia de Santa María del Águila, el año de 1891 promovida por los sacerdotes de la ciudad y un buen número de seglares que desean disponer de un instrumento jurídico válido para encauzar la devoción popular a nuestra Patrona y garantizar el mantenimiento del templo. La iniciativa partió del párroco de Santiago Don Fernando Díaz Garcia, quien reunió a los individuos que consideró más capaces para organizar la Hermandad dentro del grupo de católicos practicantes que él como párroco de la principal iglesia de la localidad, bien conocía. Convenidas las reglas iniciales fueron aprobadas por la autoridad eclesiástica con efecto 5 de Agosto de 1891.

En las Reglas aprobadas se establece como fin principal de la Hermandad difundir y mantener el Culto a la Santísima Virgen del Águila -Patrona de Alcalá de Guadaíra- y para ello se fijan una serie de funciones y actos religiosos en cuyo articulado se detallan entre otros: Función Principal de Instituto el día 15 de Agosto -día de la Asunción-, Novena y Procesión, Fiesta el día del Dulce Nombre de María, Función a San Fernando y Misa de réquiem por los Hermanos difuntos.

En agosto de 1891 fue elegida por los Hermanos Fundadores la primera Junta de Gobierno, estando presidida por D. Julio Cantero de la Carrera, médico, asumiendo inmediatamente la organización de los Cultos y mejoras precisas tanto del Templo como del entorno

Mediante Letras Apostólicas recibidas de la Santa Sede con fecha 9 de septiembre de 1892, se concedían por S.S. el Papa León XIII, las siguientes indulgencias y gracias espirituales a los hermanos.

Concesión de Indulgencia Plenaria para todos hermanos que ya estén inscritos, con tal que, verdaderamente arrepentidos y confesados, reciban el Santísimo Sacramento de la Eucaristía.

Concesión de Indulgencia Plenaria para todos los fieles que se inscriban en la Hermandad, con tal que, en el día del ingreso verdaderamente arrepentidos y confesados, reciban el Santísimo Sacramento de la Eucaristía.

Concesión de Indulgencia Plenaria para todos hermanos que en el momento de la muerte, verdaderamente arrepentidos, confesados y reparados con la Sagrada Comunión, o sino pudieren, contritos a lo menos, invocaren devotamente a ser posible con la boca, si no con el corazón el nombre de Jesús.

Concesión de Indulgencia Plenaria para todos hermanos que en el día de la Asunción, 15 de agosto, visitaren devotamente la iglesia, y allí elevaren preces a Dios por la concordia de los Príncipes Cristianos.

Perdón de siete años y siete cuarentenas de las penitencias que se les hubieren impuesto a los hermanos, siempre que visitaren la iglesia alguno de los cuatro días que señale la Hermandad, previa conformidad de la autoridad eclesiástica, verdaderamente arrepentidos, confesados y fortalecidos con la Sagrada Comunión.

Perdón sesenta días de las penitencias que se les hubieren impuesto a los hermanos, siempre que asistieren a las Misas que se celebren en la iglesia, o asistan a las Procesiones con el Santísimo Sacramento.

Perdón sesenta días de las penitencias que se les hubieren impuesto a los hermanos, siempre que recitaren cinco veces la oración dominical y la salutación angélica por las almas de los hermanos difuntos o ejercieren cualquiera otra obra de piedad y caridad.

Finalmente se hace constar expresamente: “Habiendo de valer las presentes perpetuamente en los tiempos venideros”.

El Breve Pontificio fue redactado en latín y la Hermandad custodia en su archivo el documento original.

Los primeros veinte años de la Hermandad están marcados por la acertada dirección de tres Hermanos Mayores, cuyos periodos de mandatos fueron: D. Julio Cantero de la Carrera, 1891 a 1894; D. Francisco Madueño de los Aires, 1894 a 1900; y D. Enrique Gutierrez-Cabello y En, desde 1900 a 1912.

Primer Estandarte 1891

La Hermandad centra sus esfuerzos en cumplir a la perfección el mandato de sus estatutos. Los Cultos y funciones religiosas adquieren mayor magnificencia, pues al participar el pueblo en la organización aumenta el respaldo y calor popular.

En este periodo, la Institución también desarrolló una labor asistencial con los hermanos al procurar lo necesario para sus enterramientos. Esta obligación recogida en las Reglas determinaba que al fallecimiento, debía doblar una de las campanas de la iglesia desde una hora antes del sepelio, además en la casa mortuoria era preceptivo instalar un altar con crucifijo e Imagen de la Virgen del Águila, alumbrados con cuatro velas a la cuarta, y acompañamiento del cadáver hasta el cementerio, alumbrando al ataúd con seis luces y presencia de las insignias. Los gastos del sepelio eran por cuenta de la Hermandad.

Nuevo Paso 1896 Son años de estrenos: nuevas andas procesionales salidas de la fundición de Juan Aguilar (1896) según el diseño del inmortal artista D. José Jiménez Aranda; ajuar litúrgico; vestuario de la Virgen; enseres de culto. Se dota a la iglesia de un santero facilitándole la residencia permanente en una modesta vivienda junto al templo. También la Hermandad adquiere insignias, medallas, estandarte y demás enseñas representativas. El primer listado de hermanos que se conserva en el archivo, con fecha 22 de Julio de 1892, lo constituyen 132 hombres y 51 mujeres, todos mayores de edad.

Tras los primeros veinte años, la Hermandad presenta un balance sumamente positivo. Se van cumpliendo satisfactoriamente las obligaciones establecidas en los estatutos. Los Cultos y celebraciones festivas recogidas en Reglas se han celebrado siempre sin interrupción con gran solemnidad y participación. El pueblo ha respondido asistiendo masivamente a todos los actos convocados dando muestras de gran fervor hacia su Excelsa Patrona y colaborando económicamente cuando era requerida su ayuda. Con estas premisas, en 1910 se acometerán obras de mejora en la iglesia, uno de los proyectos mas deseados por la Hermandad desde su erección.

La reforma de 1910 es principalmente de carácter artístico. Se oculta el techo de madera simulando con escayolas bóvedas de cuatro lunetos con nervaduras, similares a las pétreas del ábside. Se sustituye la antigua solería de barro cocido, por mármol blanco, instalando por el perímetro interior del templo un zócalo de azulejos de dos metros de altura, adquiridos a la afamada fábrica sevillana de Ramos Rejano, ejecutados en la técnica de la cuerda seca. Se amplía la puerta ojival y abren dos nuevas ventanas circulares o rosetones en la fachada principal. En el ábside se descubren tres ventanas geminadas que siglos atrás fueron macizadas y se abren dos nuevas similares, finalmente se sustituyen los restos del primitivo altar gótico, por un templete de azulejos a la romana, rematado por dosel de madera dorada. Las obras duraron un año, y en marzo de 1911, volvió la Virgen a su templo. Hubo función solemne oficiada por el Cardenal Excmo. Sr. D. Eugenio Almaraz y Santos que bendijo e inauguró el templo, y posteriormente triduo en acción de gracias.

Para perpetuar tan importante evento, en 1912 la Hermandad gestionó y obtuvo licencia y derechos eclesiásticos por los cuales la iglesia quedaba agregada a la Basílica de San Juan de Letrán en Roma, y en caso de estar cerrada, se ganarán las mismas gracias rezando ante ella, por lo que se instaló un azulejo en el exterior del templo, a la derecha de la fachada principal.

En el cabildo de 30 de septiembre de 1912 se acuerda una nueva reforma de las Reglas que es presentada y aprobada por la autoridad eclesiástica mediante Decreto de fecha 20 de febrero de 1913, Num. Rgtro 48/13, por el mismo Cardenal Sr. Almaraz. Para difundir las nuevas Reglas reformadas se editan en formato de bolsillo por la imprenta de las Escuelas Profesionales de Artes y Oficios, conteniendo la publicación una relación nominal de hermanos y hermanas y la composición de la Junta de Gobierno. Integran la Hermandad 149 varones y 83 mujeres.

En el amanecer del 19 de julio de 1936, el templo fue asaltado e incendiado. Ardió con facilidad la techumbre de madera. Arrojadas al fuego las imágenes de la Stma. Virgen, de incalculable valor iconográfico al proceder del ciclo fernandino (siglo XIII) centro absoluto del amor y devoción de su pueblo; la imagen policromada de Santa Ana, y la antiquísima imagen de San Mateo. Junto a ello también los retablos de estas últimas imágenes. En sesión de la Junta de Gobierno de 21 de diciembre de 1936 se acordó encargar al insigne escultor sevillano D. Antonio Illanes Rodríguez la ejecución de la nueva imagen de la Stma. Virgen, procurando la mayor identidad con la desaparecida, e igualmente posponer la reedificación del templo hasta que fueran reconstruidas las parroquias.

En el mes de junio de 1937 se terminó la Imagen de la Virgen que fue sufragada por suscripción popular y bendecida el día 1 de agosto en la Capilla del Colegio de San José de las Hermanas de la Caridad, actualmente Residencia de ancianos.

El 19 de mayo de 1941, se celebró solemne Misa en la iglesia de Santiago ante la Virgen del Águila, a cuyo término dieron comienzo oficialmente las obras de reconstrucción del templo. La intervención abarcaba diversos aspectos además de la restitución de la cubierta, tales como el derribo de la antigua sacristía situada junto al ábside de la capilla mayor, reparación de los muros dañados y finalmente la reposición de múltiples piezas de azulejería que habían saltado con ocasión del incendio. A los catorce meses, el de 21 de Julio de 1942 tras Solemne función celebrada en la parroquia de Santiago, la Imagen de la Virgen subió en procesión, a las nueve y media de la tarde, a su iglesia restaurada procediéndose a la bendición por el arcipreste de Utrera y párroco de Santiago de Alcalá D. José López Romero.

Antigua y Nueva Imagen de la Virgen

En cumplimiento de las nuevas disposiciones diocesanas en 1945 se procedió a otra reforma de Reglas sin detrimento de su antigüedad; será la tercera modificación en la historia de la Institución. Se varía la atención a los hermanos difuntos, se acuerda no asistir a los entierros ni instalar el túmulo mortuorio, tampoco serán por cuenta de la Hermandad los gastos de enterramiento, tan solo quedará la obligación de decir una Misa por el alma del hermano finado. En esta etapa se trabaja intensamente en la reposición de los enseres destruidos o robados en el incendio, sobre todo en el ajuar litúrgico. En 1947 la Hermandad cuenta con 306 varones y 258 mujeres, en total 564 hermanos


Continua...








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